La cata de Godoy
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La bodega
Con un tamaño de cuatro hectáreas y enclavada en una altitud media de casi 900 metros sobre el nivel del mar, se encuentra una finca llamada “Lunares”.
Ahí se han plantado durante los últimos seis años 2,7 hectáreas de viñedo, principalmente de uva Syrah, acompañada por Cabernet Sauvignon y la localmente conocida como Tintilla de Rota, Graciano para los amigos.
El Vino
Seis años de trabajo en silencio de Juan Diego y Pedro para sacar conclusiones, para aprender y para tener claro que si no había calidad no habría vino en el mercado. Por fin, muchos vinos después y tras una gran selección, estos exigentes hermanos han decidido poner nombre a 4.000 botellas de la añada 2008.
Elaborado casi al cien por cien con uva Syrah, tiene un pequeño aporte de Cabernet Sauvignon.
El vino tiene nueve meses de crianza en barricas de segundo uso, lo que hace que el aporte de madera sea más liviano que en los vinos elaborados con barricas nuevas.
Contracata
Color rojo picota de capa media alta.
En nariz es un vino muy divertido, con mucha fruta, roja (frambuesa) y negra (grosella negra). Tiene recuerdos a regaliz rojo, chocolates, notas balsámicas (eucaliptos, laurel y mentolados) y minerales, muchos minerales.
En la boca es potente, con una muy buena acidez que equilibra, soporta y refresca los 14,5 grados de alcohol. A la vez, alarga el recuerdo del vino en la boca, con buena persistencia. En los aromas que nos quedan en la boca (postgusto), vuelven las notas balsámicas y la fruta del bosque.
Ideal para copearlo sólo a unos 15-16 grados, o acompañar la comida a 17 o 18. Excelente con carnes rojas, caza menor y de pluma, guisos y estofados. Ideal con un Magret de Pato al Carbón con Salsa de Frutos del Bosque o con un Pichón con Salsa de Chocolate.
Un vino excepcional, con una excelente relación calidad-precio, y que dará mucho, mucho que hablar.