La cata de Godoy
"Trajinero", de Málaga Virgen: Un vino versátil para el aperitivo
La bodega
No sólo es justo, sino necesario, reconocer la labor en pos de la calidad que la bodega ahora llamada Málaga Virgen, viene desarrollando desde 1885, en la provincia de Málaga. Su amplio portafolio es la respuesta a esa singularidad que tiene nuestra provincia, bandera de la idiosincrasia andaluza, de no poner muchas puertas al campo, de no cerrar la creatividad, vamos, de no crear más normas que las necesarias. Y aunque son conocidos por su sempiterna Kina San Clemente o por su histórico Málaga Virgen, hoy hablaremos un poco de sus vinos “secos”, tan nuestros y excelentes como desconocidos.
Se funda a finales del siglo XIX por Salvador López López. En 1896 se asocia con su hermano Francisco creándose la famosa sociedad, y dando a lugar a las marcas antes citadas y a Trajinero, el vino que hoy nos ocupa. Esta bodega elabora, dentro de la DO Málaga, vinos “secos” añejos y trasañejos con la variedad Pero Ximén o Pedro Ximénez. El primero tendrá una vejez media de 10 años, hasta 5 más de lo que marca el reglamento de la Denominación, (entre 3 y 5 años de envejecimiento), mientras que el segundo pasará más de 30 en barricas de roble usadas, cuando la DO sólo exige un mínimo de 5 años. Durante estos años de más, el vino los gana en aromas, complejidad, equilibrio… En desarrollar una paleta aromática que siendo más jóvenes es imposible de conseguir. De hecho, su añejo entraría en la categoría de trasañejo. El “seco” añejo de esta casa se llama Trajinero y el trasañejo simplemente Seco Trasañejo 30 años.
El entrecomillado de la palabra seco es porque aunque desde la bodega se indica que son secos, contienen ambos 20 gramos de azúcar residual por litro, y según el reglamento de la Denominación de Origen Málaga entrarían en la categoría de semi-dulces. Pero la información que la bodega da en este caso en la etiqueta, puede tener el referente histórico de que el paladar malacitano, tan acostumbrado a vinos dulces y muy dulces, entiende estos vinos como secos, y les informa desde el argot popular malagueño de lo que se van a encontrar cuando le den un sorbo a la copa. Esos 20 gramos de azúcar residual sólo le hacen más amables el trago, y evidentemente no tienen la carga dulzona de los Málagas más habituales.
El reglamento del Vino de Oporto portugués reconoce los vinos de hasta 45 gramos de azúcar residual como Extra Secos y los de entre 45 y 65 como Secos. ¿Sería tan raro entender y reconocer públicamente nuestros paladares? Málaga Virgen hace años que lo hizo. Por eso, y por la calidad de sus vinos, hoy le haremos la cata y la contracata a su Trajinero.
El Vino
Es un vino de un bonito color caoba, brillante.
En nariz tiene una intensidad aromática media media-alta. Predomina el recuerdo de la crianza en madera con notas de café natural, cedro y algún cacao. Se unen los frutos secos y el fondo tostado ligerísimamente dulzón que delata ese aporte de Pedro Ximénez tierno.
En boca es amable, en función de la copa en la que lo bebamos, esos 20 gramos de azúcar se notarán más o menos, y el recuerdo que nos deja conjuga tostados y frutos secos.
Contracata
Para mí es un vino muy versátil. Hay que saber lo que se está tomando. Evidentemente no es dulce. Aunque sus 18 grados de alcohol (el alcohol es dulce) pudiesen ayudar a potenciar su dulzor, no es un vino Málaga al uso.
Es un vino de aperitivo, pero de aperitivo de verdad. No es uno de esos moscateles que se toman como de aperitivo pero que en lugar de abrirnos el apetito nos sacian más, por su alto contenido en azúcares. Es un vino para tomar perfectamente antes de comer, ya sea almuerzo o cena. Se sabe adaptar al ambiente.
Por su gran relación calidad precio, no nos sentimos obligados a prestarle mucha atención, pero cuando queremos darnos cuenta, una bocanada de aire y ahí está, escondido, esperando, para recordarte lo que te estás bebiendo.