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Luciano Alonso, consejero de Turismo
Así es la nueva cultura turística de Andalucía: "Máxima competencia en calidad, diversificación de la oferta, excelencia e innovación"
Celso Chocomeli | 31-03-2011 | Compartir   facebook  twitter   enviar a un amigo  
Luciano Alonso Alonso, consejero de Turismo, Comercio y Deportes de Andalucía, encabeza el movimiento y la acción para el desarrollo de la nueva cultura turística de la comunidad, basada en la competitividad, la innovación, la intervención en el territorio y la comunicación. Ha entendido perfectamente el nuevo perfil del turista, y viene aplicando medidas y acciones para llegar, casi cuerpo a cuerpo, a cada viajero potencial. En clave interna, trabaja para ordenar y mejorar la industria, aspecto clave en sus aspiraciones para que Andalucía mantenga el liderazgo.
Luciano Alonso, consejero de Turismo de Andalucía
© www.jeronimoalba.com
Luciano Alonso, consejero de Turismo de Andalucía
© www.jeronimoalba.com
Luciano Alonso viene anunciando, explicando y defendiendo el concepto de la nueva cultura turística, con la aplicación de "recetas" innovadoras. ¿Qué es y en qué consiste este concepto?
La primera reflexión que hago siempre en este sentido es que el elemento más importante es el turista, porque lo que hace grande un destino es conseguir atraer al mayor número de visitantes y en las mejores condiciones. A partir del análisis del perfil del turista del siglo XXI, muy diferente de aquel pionero de la Costa del Sol, aplicamos medidas.

La nueva cultura turística de Andalucía pasa por la mejora de la competitividad de las empresas, a través de Andalucía LAB, y la mejora, ampliación y diversificación de la marca a partir de las actuaciones en el territorio, entre otros a través del Plan Qualifica.

También la manera de contarlo debe cambiar y modernizarse. Nosotros lo hacemos, de manera pionera, por medio de la comunidad turística y virtual de Andalucía, que también forma parte de esa nueva cultura turística a la que nos referimos y queremos que prospere.

De modo que en la medida que el visitante venga a Andalucía va a encontrar una oferta más cuidada, más diversa y de mayor calidad.

Por tanto, y ya sabiendo cual es el perfil del turista, nos preguntamos en su día qué debíamos hacer para conseguir que ese nuevo turista venga y repita su viaje a Andalucía.
¿Cómo es el viajero del siglo XXI?
Lo primero, es un turista más informado e independiente con respecto al viejo perfil. Prepara su propio viaje, buscando y exigiendo la calidad y la excelencia en destino; interactúa mucho con el territorio al que viaja. Y, sobre todo, tiene un concepto claro: Quiere vivir emociones y experiencias. Todos repetimos, volvemos al lugar, cuando hemos vivido una experiencia única o hemos sentido una emoción inolvidable.
¿Cómo se sitúa Andalucía en la actualidad con respecto a sus más próximos competidores?
Andalucía es una región líder a nivel nacional, con ochocientas mil pernoctaciones más que la segunda comunidad autónoma del país, que es Valencia, y tercera o cuarta a nivel internacional, dependiendo de cómo esté Canarias. Por lo tanto, en nuestras reflexiones y en la aplicación de medidas englobadas en la mencionada nueva cultura turística, trabajamos para mantener nuestro liderazgo en el mercado nacional y para seguir creciendo en el internacional, de modo que nos gustaría ser, como mínimo, los terceros de manera constante.
Usted defiende el concepto "industria" frente al de "sector" turístico
Cuando hay crisis siempre nos dicen que somos una industria y cuando vivimos un periodo de bonanza económica se refieren a nosotros comos sector. El turismo es una industria, sin ambages. Una comunidad autónoma que recibió el pasado ejercicio, año de crisis, veintidós millones cien mil turistas; que generó quince mil millones de euros; que tiene casi el doce por ciento del PIB andaluz; que genera cuatrocientos mil empleos estables además de los indirectos, es la primera industria con carácter general de Andalucía.

Pues bien, para que esa industria siga siendo líder y rentable, lo primero que se debe hacer es mejorar la competitividad de sus empresas, en cuyo fundamental aspecto trabajamos a través del Andalucía LAB.
¿Está el empresariado turístico andaluz concienciado para trabajar con innovadores sistemas de información, análisis y asesoramiento, como en otras industrias?
Sí, no tengo duda alguna, porque lo están demostrando. En estos momentos, ochocientas empresas de Andalucía se benefician de los servicios de consultoría del LAB, de manera individualizada y gratuita, servicio que estamos enfocando, principalmente, hacia el comercio electrónico. El pasado año, de esos más de veintidós millones de personas que vinieron a Andalucía, más del setenta por ciento se informaron a través de internet, pero sólo compró en la red el 0,2 por ciento. Por lo tanto, hay un área de mejora muy importante. Además, el servicio de consultoría estudia los motivos que causan o no la rentabilidad de una u otra acción.

Luego tenemos el laboratorio de investigación, a través de los estudios e investigaciones de las universidades, por medio del cual queremos transferir todos esos conocimientos, de manera gratuita, a todas las empresas de Andalucía relacionadas con la industria turística.

En tercer lugar, tendremos los laboratorios de experiencias y el de "mostrar", que están concebidos como los más prácticos, ofreciendo a los empresarios incluso el servicio de asesoramiento hasta en el diseño de los establecimientos.
De manera pionera una consejería de turismo está interviniendo en el territorio
Así es. Tiene que ver directamente con la mejora de la marca. Ahora decide el turista porque actualmente hay tantos destinos como regiones y tantos turistas como touroperadores, porque es el propio viajero quien programa.

Esta necesaria actuación sobre el territorio la hemos enmarcado en el "Plan Qualifica". En estos momentos estamos interviniendo en el 80 por ciento del territorio andaluz, moviendo casi mil millones de euros para la mejora de la marca.

Actuamos en áreas geográficas concretas y de servicios especiales, como el termalismo, el golf, el turismo sostenible, entre otros, con programas y actuaciones concretas. Así conseguimos mejorar y diversificar la marca Andalucía.
"Trabajamos para mantener nuestro liderazgo en el mercado nacional y para seguir creciendo en el internacional"

"Todos repetimos, volvemos al lugar, cuando hemos vivido una experiencia única o hemos sentido una emoción inolvidable"

"El turista, el verdadero protagonista, nos va a decir en la comunidad virtual cuál es su opinión y valoración de su viaje por Andalucía, y va a recomendar el destino y sus experiencias"
¿Qué expectativas tiene ante el proyecto de la comunidad virtual de Andalucía? ¿Qué novedades y beneficios puede aportar a la industria y a la marca frente a los tradicionales portales?
La comunidad turística y virtual de Andalucía, ya en marcha, recogerá la totalidad de la oferta turística de nuestra comunidad. Como el turismo también tiene ideología, nosotros apostamos decididamente para que estén todos, en las mismas condiciones, desde el más pequeño hasta la más potente cadena hotelera. Y como queremos que la oferta sea muy buena, aplicaremos las nuevas tecnologías trabajadas de manera inteligente, asociando establecimientos con servicios y sensaciones.

El paso importante que damos es que en la comunidad virtual se comercializan todos los servicios. Alcanzaremos así la vieja aspiración de los empresarios y profesionales, esto es, que el cliente pueda comprar todos los servicios sin salir de un único espacio virtual, desde el hotel o casa rural hasta las entradas de los toros, pasando por la reserva de una cena. Nosotros no vendemos directamente en la comunidad, sino que exhibimos y facilitamos la compra global.

El turista, el verdadero protagonista, nos va a decir en la comunidad virtual cuál es su opinión y valoración de su viaje por Andalucía, y va a recomendar el viaje y sus experiencias. Y a esos viajeros les premiaremos por su información y comunicación. Porque estamos convencidos que el boca-oído del siglo XXI son las redes sociales.

Estamos seguros que, en un breve plazo, la comunidad virtual se convertirá en la mayor red de información y también de negocio turístico de España.

¿Está más cerca de descubrir la fórmula mágica para la industria turística?
No hay fórmulas mágicas. Hay trabajo, estudio, investigación, inversión y creatividad.

Nosotros debemos hacer posible que la calidad sea un elemento qu identifique nuestra oferta. Tenemos que competir en calidad, en diversificación de la oferta, en excelencia y en innovación.

Con esos ingredientes bien trabajados, conseguiremos liderar el proceso de modernización de la industria turística del siglo XXI. Sin esos ingredientes, no estaremos liderando nada, sino solo estando, e iremos a remolque.
¿Por fin nos hemos dado cuenta y nos hemos creído que somos buenos, muy buenos?
Estoy convencido. La industria turística en Andalucía, especialmente en la Costa del Sol, fue pionera y fue mucho tiempo por delante de los demás. Pero ahora tenemos otras necesidades y debemos prepararnos, insisto, para mejorar la competitividad. Lo que hacemos bien, debemos mejorarlo. Y ahora podemos.
La nueva cultura turística me suena a reconversión
No estoy de acuerdo. Esto es un salto cualitativo. Porque si queremos liderar debemos asumir estos cambios. Para mejorar la competitividad de las empresas, la oferta, la comercialización....Para seguir siendo líderes. Si nos paramos, alguien nos va a pasar.
Parece usted más un consejero técnico que un consejero político dedicado a la promoción de la marca.
Me considero un consejero más gestor. Pero es que también eso ha cambiado. Tengo una concepción de la política muy participativa. Por ejemplo, el plan de marketing, que es una hoja de ruta, lo hacemos con los empresarios y con los trabajadores. No se pueden hacer las cosas a espaldas de los agentes sociales.

Nuestro plan de marketing nos indica elementos clave que hacen necesaria una innovación en la gestión. Por ejemplo, en lo que se refiere a la sustitución de los segmentos turísticos por las emociones, sensaciones y experiencias. Tampoco se habla ya de países emisores con carácter general, sino de zonas, de conexión y de concentración de viajeros, que hay que ir a buscarlos, por lo que también deben cambiar los procesos y técnicas de promoción.

Preferimos hacer más y mejores acciones directas con el consumidor, con el cliente final. Las campañas generalistas van a tener cada día menor incidencia en la decisión final del viajero.

En mi modesta opinión, en el turismo cada vez hay que ser más gestores y menos "contadores".
¿Cómo se adaptan "los clásicos", fundamentalmente la Costa del Sol, a los cambios que impone la nueva cultura turística?
Bien; con carácter general, muy bien. Lo que ayer fue válido hoy no lo es tanto, sin perder las esencias. El segmento sol y playa es clave en Andalucía. Somos los únicos que tenemos Mediterráneo y Atlántico.

Lógicamente, hay mucha competitividad de destinos, y todos estamos interesados en mejorar y en contarlo bien.
Confidencial
Luciano Alonso es un viejo rockero, fiel a sus principios, a sus melodías y a sus amigos, o más bien un ciclista de grandes carreras por etapas, algunas de puertos durísimos e incluso otras sentado en el banquillo, que también la política le obligó a ello, volviendo a sus aulas con naturalidad.

Alonso siempre está y siempre vuelve. Será su proximidad, su talante auténtico, una memoria de elefante y una capacidad de trabajo descomunal. Su agenda da susto.

Hace poco más de dos años asumió la Consejería de Turismo, Comercio y Deportes, en un nombramiento que estaba cantado y mil veces barajado. Hace ya meses da la sensación que lleva con la cartera toda la vida. En realidad, su conocimiento del terreno turístico andaluz, a pie de escenario, data de antiguo.

Explica su nueva cultura turística de Andalucía como si les contara a sus alumnos los movimientos demográficos en la península ibérica, con datos y pasión. Porque es su "criatura" y muere por defenderla y por convencer.

Luciano Alonso Alonso, andaluz-malagueño nacido en Palomero, Cáceres, es recibido en todas partes con sincero afecto. También cuando el paréntesis que vivió en el exilio político, por esas extrañas maniobras que se viven y sufren en los partidos. Yo lo vi entonces y no ha cambiado. Es el mismo tipo afable y cariñoso, cercano y sensato.

Asegura que mantiene al "noventa y tantos" por ciento de sus amigos de siempre, con alguna excepción, que forma parte de la vida, también la de los políticos. Dice que las bases son el respeto y la reciprocidad, "porque creo mucho en el afecto, para un desarrollo armónico del ser humano".

Destaca con emoción que algunos de sus amigos de siempre están siendo "extremadamente generosos" con él, porque no los ve en la medida que quisiera, por falta de tiempo, por la maldita agenda y por su estricto sentido de la responsabilidad y del trabajo.

Esa importancia del afecto, de las relaciones personales, de la química y de la empatía debe tener mucho que ver en la novedad clave aplicada por Alonso en la gestión de la industria turística: El mundo de las sensaciones, de las experiencias, de las vivencias personales del viajero. Entorno a este concepto gira su compleja y técnica política que viene aplicando en la Consejería.

No buscó medallas con la visita a Andalucía de la mujer del presidente Obama, de repercusión casi infinita, al menos incalculable. Aquella mujer grande que nos ha dejado bendecidos para mucho tiempo. Y a fe que podía colgárselas, las condecoraciones digo, pues Alonso estuvo en los fogones de la cocción del "fenómeno primera dama en Andalucía". Sorry, where? In Andalusia, wonderful. Parecía un milagro.

Su monstruosa agenda no le ha permitido en estos dos años disfrutar de su playa doméstica, la del Bajondillo, en Torremolinos, aunque reconoce que ha podido darse algún chapuzón en las aguas de Cabo de Gata.

Le propongo que deje volar la imaginación, que se quite el traje y la corbata de consejero. Se permitiría una mañana tranquila de paseo por el Museo Picasso de Málaga. De ahí, al Valle del Genal, a releer entre castaños alguno de los libros de su autor de cabecera, García Márquez. Por la noche, espetos en cualquiera de los chiringuitos de Playamar-Bajondillo.

Tarda media segundo en salir de la encrucijada. La pregunta es tramposa ¿Un espeto de sardinas o un platito de jamón?: "Espeto", y exterioriza su emoción culinaria.


© Andalucia de Viaje 2017
29 de abril de 2017

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